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Kacou 125 (Kc.125) : Sufrimiento y prisión
Carta que escribió el profeta Kacou Philippe desde su celda de prisión, el 17 de julio de 2016, a todos los creen en él a través del mundo entero.
1 Yo, el profeta Kacou Philippe, estaba sentado con mi familia en Katadji cerca de Sikensi, en mi pueblo natal donde vivía tranquilamente cuando fui detenido sin orden de arresto, el viernes 13 de mayo de 2016 hacia el anochecer, por cinco policías del servicio general de inteligencia de Costa de Marfil venidos de Abiyán mientras que había una policía y un tribunal cerca de mí. Y era en presencia de mis discípulos como el apóstol Mars Marshel venido de la India para su bautismo y su consagración.
2 Detrás de mi detención y encarcelamiento están primero las iglesias evangélicas encabezadas por el secretario de la comisión de las iglesias protestantes y evangélicas de Costa de Marfil y la mujer Jezabel que se dice profetisa. En la dirección del servicio general de inteligencia, me citaron los nombres de todos los principales dirigentes religiosos de Costa de Marfil.
3 Todos estos dirigentes religiosos habían sido motivados por Jezabel, hija de Ethbaal que estaba venida establecerse en Costa de Marfil. Era exactamente como en Israel cuando Jezabel levantó a todos los sacerdotes y todo el país de Israel contra el profeta Elías.
4 Luego, estas iglesias evangélicas y Jezabel recibieron más tarde el apoyo y la enhorabuena y los incentivos de las iglesias católicas, protestantes y branhamistas de Costa de Marfil y de los dirigentes religiosos de otros países.
5 Desde mi detención hasta mi condena, ningún hombre religioso o de derecho abogó por mí. Nadie reaccionó.
6 Yo Kacou Philippe, esclavo de Jesucristo, me acusan de retar la autoridad del Estado, incitación al odio religioso y radicalismo religioso. Retar la autoridad del Estado porque me negué a responder a la convocatoria del Estado que me pedía que viniera a hacerme identificar como todos los dirigentes cristianos y musulmanes.
7 Respondí al Estado. Publiqué la convocatoria sin quemarla y mi respuesta diciendo: «… ¿cómo puedo responder a una convocatoria de César que me dice en rojo “Ven aquí una vez recibida esta convocatoria”? ¿Yo, un profeta de Dios? ¿Y venir para qué? ¿Para que me registren con los dirigentes musulmanes, católicos, protestantes, evangélicos y branhamistas? ¡Jamás! ¡Jamás! ¡Jamás! No se cuentan animales y hombres juntos.
8 Pero como profeta, el Estado nada tiene que pedirme excepto cómo harán ellos para ser salvos. A nadie quiero faltar al respeto pero es el Estado el que se invita a mi casa como un zorro en lo que no le concierne. A César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios».
9 Aun en la prisión, actuaré siempre así por un solo motivo: la obediencia a la visión del 24 de abril de 1993. Como ciudadano, tengo mi documento nacional de identidad, mi permiso de conducción y todo el resto. Y el día de mi detención, había recibido una convocatoria del servicio de los impuestos y como el Señor Jesucristo, no me negué a pagar el impuesto.
10 Las iglesias no pagan impuesto pero al profeta por quien existen las iglesias y la Biblia, le piden que pague el impuesto. De acuerdo.  
11 Así pues a causa de la Palabra de Dios, pasé cinco días y cinco noches sentado sobre una silla. Y hasta mi muerte, nunca obedeceré. Y considero que es el Estado que reta a Dios pidiendo al profeta de Dios a hacer tal o cual cosa. Y de la policía del servicio general de inteligencia, me entregaron a la policía científica, otra rama de la policía que me interrogó también sobre lo que predico. Durante la audición, vi mi billete de encarcelamiento ya firmado y puesto sobre la mesa con las esposas.
12 Los policías hicieron salir al Hermano Koné que quería asistirme. Y durante la audición, no tenía el derecho de tener un bolígrafo, no tenía el derecho de ser asistido por un pariente, un amigo o un abogado mientras que el acta decía que yo tenía este derecho pero fui más bien yo quien lo negué. Por cierto momento, me hicieron salir de la sala de audición, y desde afuera, yo los oía conspirar, tratándome de falso profeta, de terrorista y de yihadista y luego me hicieron entrar de nuevo.
13 Después de los interrogatorios, muy entrada la noche, me trasladaron a la jefatura de la policía del Plateau donde me pusieron en el sótano este 18 de mayo para hacerme sufrir. Allí fue donde pasé las noches más duras de mi vida. Allí fue donde comencé a padecer un dolor de pecho. Y el médico de la prisión dijo que el resultado indica que tuve una hemorragia y no lo sabía.
14 Había una redada en Abiyán y había alrededor de cuatro cientos presos en un mismo lugar y algunos se desmayaban a causa del calor y el gas que eran insoportables. Otros tenían crisis asmáticas. Los hacían salir a causa del calor y hacían venir a otros presos en gran número y los policías que venían allí, se agarraban las narices o tenían mascarillas.
15 El tercer día, el viernes 20 de mayo de 2016, me sacaron de allí y fui esposado y trasladado al fiscalía general de Abiyán donde pasé el día en una pequeña celda llena de personas. No se podía alargar la pierna, el aire y el calor eran irrespirables y algunos fumaban cigarrillo.
16 De allí, en la noche de este 20 de mayo, o sea siete días después de mi detención, fue decretado mi encarcelamiento y me trasladaron a la MACA, la gran prisión de Abiyán. Ahora bien, dice su ley que dos días después de la detención, si no se traslada al preso, debe ser soltado. Me quedé entonces en la cárcel.
17 El viernes 3 de junio de 2016, yo comparecía ante el tribunal de gran instancia de Abiyán. Y para el proceso, el tribunal eligió al gran fiscal católico Yéo Abel en persona para su dureza. Y durante el proceso, me dicen que no utilice versículos bíblicos porque no estamos en una iglesia sino en un tribunal. Y apenas podía hablar sin ser interrumpido.
18 Y el fiscal de la República había requerido 10 años de prisión firme contra mí porque dije que soy el único profeta de Dios sobre la tierra y que una mujer no tiene el derecho de predicar en una iglesia delante de los hombres.
19 Cuando requirió los 10 años de prisión firme contra mí, unos fieles de las iglesias evangélicas bailaban ante el tribunal insultándome. Yo tenía las esposas en las muñecas. Y fuera, Jezabel hacía señales de victoria. El león cayó en un hoyo, todos los animales del bosque bailan en torno al hoyo. Pero por la gracia de Dios, el juez que es musulmán, decidió pronunciar el veredicto el lunes 6 de junio de 2016.
20 Y el lunes 6 de junio de 2016, me condenaron a un año de prisión firme con cinco años de prohibición de predicar el Evangelio y cinco años de privación de todos mis derechos porque un profeta vivo no puede ser declarado inocente delante de los hombres. Ustedes católicos, protestantes, evangélicos y branhamistas, quieren mi muerte, yo que procuro llevarles a Cristo. Y todo eso ocurrió para que se cumplieran las escrituras que dicen: Os odiarán y os llevarán ante los tribunales a causa de mi nombre.
21 Y el Señor dijo: Viene la hora cuando cualquiera que os persiga y os lleve ante los tribunales, pensará que adora a Dios. Y desde mi detención, todos ellos me trataron duramente a causa de la política, de las relaciones y el dinero de Jezabel y de los profetas de Baal. Y cada vez, me decían: “La orden de tu encarcelamiento viene de arriba”.
22 Y aparte de eso, de cabo a rabo desde mi detención, no hubo un solo policía que no confundió sus convicciones religiosas con su trabajo.
23 Incluso los policías del tribunal y su jefe que vinieron a sacarme de la cárcel para esposarme y llevarme a la sala de audiencias, me traumatizaron por su número y su comportamiento.
24 Me trataron como los grandes criminales que se veían en la tele. ¿Por qué? Porque, como los profetas de la Biblia, yo también, por la gracia de Dios, recibí una visión el 24 de abril de 1993 y fui fiel a esta visión.
25 La pregunta es saber si es posible hoy que un profeta pueda ejercer su ministerio en paz hasta el final sin ser perseguido o encarcelado.
26 Incluso fuera de la Biblia, todos los que vinieron después del Señor Jesucristo como Colombo, Wycliff, Juan Huss, Martín Lutero, Juan Wesley y otros, todos ellos fueron perseguidos, llevados ante los tribunales y encarcelados a causa de su Mensaje.
27 El propio Maestro Jesucristo fue tratado de Beelzebub, pero no llamó a los soldados romanos. El Señor Jesucristo no lo hizo y uno de sus discípulos nunca lo hará. Pero hoy, los hijos e hijas del diablo se han establecido como siervos de Dios de modo que si los golpean en la mejilla izquierda, les llevan ante las policías y los tribunales para encarcelarles.
28 Y aparte de los menstruos, Dios dijo que la mujer no debe predicar porque si la golpean en la mejilla izquierda, os llevará ante las policías y los tribunales. ¿Qué es una caricatura para que yo preste atención a eso? Y Jezabel que menstrúa habla de caricaturas. ¿No fue el protestantismo lo que dio a conocer las caricaturas a la humanidad en su combate contra el papado en el siglo XVI?
29 Y hasta el final, toda la tierra miró esta maldad sin hacer nada. Lo que significa que mi encarcelamiento era la voluntad de todos los habitantes de la tierra. Pero por mi parte, actué para el honor de la Iglesia ante la historia y actué en la línea de mis antecesores, los profetas hebreos.
30 No había tomado un abogado. Y antes del juicio, le había dicho a mis discípulos: Prefiero la prisión sin abogado a la libertad con uno. Un abogado no habría hablado en lugar del Señor Jesucristo o de otro profeta de la Biblia.
31 El abogado procurará defenderme en vez de defender al Señor Jesucristo y su Palabra. Sin abogado, es así como deben ser las cosas. Y todo lo que hice y todo lo que me pasó, es el propio Dios quien está escribiendo la historia de la Iglesia del siglo XXI desde 1993. ¡Y el que puede entender, entienda!
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