(Predicado el jueves, 21 de septiembre de 2006 por la noche y repetida en enero de 2007, en Adjamé, Abiyán - Costa de Marfil)
1 Yo quisiera predicar esta noche sobre los preceptos para los sacerdotes pero como de costumbre, quisiera hablar primero de varias cosas...
2 Y hablando de la palabra medianoche, yo quisiera decir que es el Mensaje lo que marca medianoche y pone fin a la progresión de la oscuridad. Es el Mensaje lo que indica medianoche. A partir de este Mensaje, la tierra comenzará a andar hacia el día por la expansión de la luz del día. Las escamas de la oscuridad comienzan a caer. En lo sucesivo un hombre de las naciones sabe que tal espíritu no es el Espíritu Santo y que tal versión de la Biblia no es la Biblia.
3 Cada vez que un ángel desciende, la tierra es iluminada como lo indica Apocalipsis 18:1 y la visión del 24 de abril de 1993. La luz del Mensaje que él da a través de un hombre ilumina la tierra. ¡Amén! ¿Ven?
4 No es porque es la medianoche que el Mensaje ha sido dado pero es el Mensaje lo que hace medianoche, es decir que pone fin a la progresión de la noche…
5 Y ahora para comenzar la predicación de hoy, yo quisiera volver a decir esto: He aquí un extracto de la carta que Alexis Barilier le envió a Ewald Frank después de su paso a Costa de Marfil en septiembre de 2006. Alexis Barilier dice esto: [PRINCIPIO DE LA CARTA DE ALEXIS BARILIER—Ed]: «... cuando bajaste del estrado y comenzaste a hacer zalemas, tocando la mano de los predicadores, tuve bajo los ojos lo que yo había visto que hizo el papa en la televisión, cuando él descendía en medio de sus cardenales y obispos reunidos delante de él.
6 Si las predicaciones del Hermano Branham y del Hermano Frank que recibimos nos debieran despertar, hace mucho tiempo que debíamos haber despertado. Nota que me coloco también sobre la misma fila que tú, porque siempre he procurado traer más que palabras inspiradas de la biblia y es preciso constatar que tanto mis predicaciones como las tuyas no han impedido que las vírgenes se duerman. Nuestro Padre celestial sabía eso y por eso habló de un Clamor que debía despertar a las Vírgenes, no a la séptima vigilia, que es la última, en la que el Espíritu y la Esposa que está lista puede decir: ¡Ven! Sino más bien a medianoche porque las vírgenes han dejado de avanzar…
7 Ahora la pregunta es saber si ¿somos conscientes de que todas las Vírgenes se durmieron, nosotros inclusive y que eso sucedió después que las Vírgenes respondieron al Llamamiento del Mensaje traído por el Hermano Branham? ¿Somos conscientes de que, si todas nuestras predicaciones no han impedido que las Vírgenes se duerman, éstas tampoco serán capaces de despertarlas, pero el Señor prometió despertar no sólo a las Vírgenes Prudentes, sino también a las Fatuas, por un Clamor a Medianoche… Un Clamor es también un Mensaje porque puede ser un Clamor que expresa un Mensaje de alegría o de desamparo, o un Mensaje de Llamamiento para el avivamiento y de reprensión, como en el caso de Mateo 25:6 al 7.
8 El Mensaje confiado al Hermano Branham debe preparar a la Esposa para las Bodas del Esposo. Pero si las Vírgenes están durmiendo, ¿cómo pueden prepararse, cómo pueden cumplir Apocalipsis 19:7 al 8 y vestirse de las obras justas de los Santos que les son dadas a ellas para vestirse? Hoy lo que necesitamos realmente es ser despertados por el Clamor prometido a medianoche. ¿Sería posible pues que el Señor Jesús utilizara a otra persona más que a Ewald Frank o Alexis Barilier para despertar a las vírgenes? ¡Sí, ciertamente!». [FIN DE LA CARTA DE ALEXIS BARILIER—Ed].
9 ¡Y en la respuesta del 16 de octubre de 2006, Ewald Frank reconoce también que Mateo 25:6 es venidero! ¿Qué dirán los branhamistas tras combatir tanto contra mí y proclamar que el Clamor de medianoche, es el Mensaje de William Branham? ¿Ven?
10 Tomemos ahora nuestras Biblias en Apocalipsis 1:6... Este Mensaje a mí me concierne en primer lugar, luego a todos los que sirven al Señor; a los predicadores y otros, y luego a todos los que creen este Mensaje. Y lo he sacado de Apocalipsis 1:6. El tema es: Preceptos para los sacerdotes. Voy a ir muy despacio. Vamos a leer versículos... y hace falta que puedan captarlo. Considero que hoy será tal vez la primera parte de la predicación, ciertamente. ¡Amén! [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. «Y nos hizo un Reino, Sacerdotes para su Dios y Padre; ¡a él la Gloria y el Poder por los siglos de los siglos! Amén».
11 Bien, Dios siempre quiso que hubiera un sumo sacerdote. Pero de hecho, este sumo sacerdote es Dios a través de un hombre. Porque sabemos que son las ovejas las que forman el rebaño. Pero un cordero no puede guiar un rebaño de corderos. ¡Eso no es posible! Cuando los corderos estén reunidos, hace falta algo más que un cordero para ser su pastor. ¿Ven?
12 Y la Biblia dice que el Señor Jesucristo era el Cordero de Dios, y era más que un cordero natural, era una persona. Vean, reemplacen simplemente los corderos por hombres. Un hombre natural no puede guiar a hombres, hace falta que sea un profeta mensajero es decir Dios a través de un hombre. También como un cordero no puede guiar un rebaño de corderos. Lo que significa que este cordero que guía a los otros no es un cordero natural. Y es esto lo que pasa también con los hombres, y Dios es quien le da esta capacidad. Y esta obra requiere muchas reglas y preceptos. ¿Ven?
13 Por eso yo quisiera hablar esta noche del tema: los preceptos para los sacerdotes. Esta noche, quisiera abordarlo en cierto sentido. Antes de que yo viniera al Señor, como lo saben, había ejercido actividades y tenía un poco de dinero. Y cuando vine y estaba predicando este Mensaje, tenía siempre un poco de dinero que había adquirido con el sudor de mi frente, tenía ropa, zapatos... que había adquirido con el sudor de mi frente. Y mientras estoy obrando en el Señor, además de lo que había tenido con el sudor de mi frente, había ahora lo que me daban los hermanos. Pero, en cierto momento, Dios hace la separación, sin embargo todo es para Él.
14 Verán que cuando Ana le pidió un hijo a Dios y que Dios le dio este hijo cuyo nombre fue Samuel, algo pasó: Bien, vamos a leer I Samuel 2:18 al 19. [Un Hermano lee...Ed]. Pues retenemos que Samuel estaba delante de la cara de Dios y sus padres subían de año en año para ver a Samuel. No está dicho pues que Samuel iba de vacaciones de año en año en casa de sus padres, pero eran ellos quienes iban a él. Leamos también I Samuel 2:21: «Y visitó Jehová a Ana, y concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas...». ¡Amén!
15 Pero, ¿por qué hizo Dios eso? De esto es de lo que yo quisiera hablar. ¿Ven? Ahora, quisiera que leyéramos otra vez un pasaje en Levítico 22. Vamos a leer varios versículos en Levítico 22, pero el punto del que yo quisiera hablar esta noche es la separación de lo que recibimos del hombre y de lo que recibimos de Dios. Yo quisiera hablar particularmente de lo que recibimos del sacerdocio como diezmos y ofrendas y otras donaciones que son cosas santas.
16 Bien, leamos Levítico 22:4: «Ningún varón de la simiente de Aarón, que sea leproso o que tenga flujo, comerá de las Cosas Santas, hasta que esté limpio...». Ahora, ¿qué significa este pasaje? Este pasaje significa que todos los que están aquí tienen el derecho de comer Cosas santas, es decir los diezmos y las ofrendas, puedo dar este diezmo u ofrenda a un hermano que vive bien. Y es digno de consumirlo.
17 Ahora un hermano va a leer Levítico 22:6 al 12. Sigan muy bien, es la Biblia misma la que va a hablar, comienzo en el versículo 10: «Y ningún extraño comerá Cosa Santa; el huésped del Sacerdote, ni el jornalero, no comerá Cosa Santa. Pero si el Sacerdote compró con su dinero un esclavo, éste comerá de ella, y también el nacido en su casa: éstos comerán de su pan. Y si una hija de Sacerdote está casada con un extraño, ella no comerá Ofrendas de las Cosas Santas».
18 La Biblia dice aquí que un extraño, es decir cualquiera que no cree al profeta vivo de su tiempo, no puede comer lo que es puro, es decir los diezmos y las ofrendas. Bien, cuando llegué del viaje, dije que una Hermana había regalado algo, para que eso fuera entregado a mi madre. No está mal, está correcto porque no es un diezmo u ofrenda a Dios. Pero en realidad pienso que este dinero debería ser entregado primero a un Hermano o a una Hermana en la necesidad aquí, en la congregación. ¿Ven? En realidad eso es. Vamos a leer Lucas 8:19 al 21. [Un Hermano lee...Ed]. ¿Ven? ¡Mi padre y mi madre, son primero mis discípulos!
19 Y antes de que David fuera rey era perseguido. Y llegado a alguna parte encontró sacerdotes, y allí, había pan pero todo el mundo no puede comerlo. Para nosotros, el impuro o el extraño son todos los que no han sido bautizados todavía o que no creen en Mensaje de su tiempo. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. ¿Ven? Los textos que acabamos de leer aun explican que la hija de un sacerdote que fue a casarse con un pagano no tiene el derecho de comerlo. ¿Ven?
20 Bien, ahora un fiel o un hermano que sirve a Dios y ejerce una actividad social, tras tomar el diezmo y la ofrenda de su salario si él quiere dar todo el resto a sus padres, eso es su derecho y es libre de hacerlo así. ¡Aunque sea un sacerdote o da igual! Lo mismo pasa con un fiel…
21 Pero para el que vive de la Palabra de Dios no puede hacerlo. Pero si lo hace, eso es como la lluvia de Dios que cae sobre las malas hierbas. ¿Ven? Para el que vive de la Palabra de Dios como yo, no puede ir a construir o comprar un terreno y construir para que sus padres vengan a vivir allí mientras que no creen en el Mensaje. ¿Ven? Ni se puede hacerlo y así es para toda su vida. Y el día en que él muera, nada tienen que ver sus padres con lo que tiene como bienes. ¿Ven? Es verdad que el sacerdote ofrece sacrificios, carneros... pero el primer sacrificio del verdadero sacerdote, es él mismo.
22 Y al aplicar este Mensaje así es como los que dan los sacrificios son benditos. La Biblia habla de eso por todas partes, hay tantos versículos, sólo hemos rozado unos versículos. Es esto lo que dice la Biblia y el Señor Jesucristo no vino para abolir estas cosas. Y estas cosas son tan verdaderas que no podemos evitarlas. ¿Ven?
23 Un pastor, profeta u otro que hace mal uso del diezmo y la ofrenda atrae la maldición hacia su pueblo. Hasta lo que un hermano o una hermana le dio aparte del culto, es una Cosa santa. ¿Ven? Los padres mismos lo saben... pensándolo bien estamos en África y cada uno de nosotros vio a fetichistas hacer sacrificios diciendo que todo el mundo no puede comer este sacrificio. Ellos no pueden decir que no oyeron o no vieron eso en alguna parte.
24 Y por lo demás, un árbol que ellos rechazan o atribuyen al diablo, ¿cómo comerán ellos los frutos? Cuando sé que el fetichista es del diablo, no puedo consumir el sacrificio de este fetichista. El que debe prestar asistencia a mi madre es el sacerdote o pastor de mi madre. Eso no es maldad, pero es obediencia a la Palabra. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. ¡Eso es, Hermanos! Son todas esas cosas las que llevan a la bendición y hacen que somos benditos. Es la Biblia la que lo dice y Dios que no trabaja en la confusión les dará a tus padres lo que necesitan… Pero si ocurre que yo les doy, eso es la lluvia que cae sobre las malas hierbas o el salario del bien que me hicieron.
25 Mientras Elías había llamado a Eliseo, sabiendo Eliseo todo el bien que le fue hecho, fue a ofrecer un sacrificio de bueyes allí. Era él mismo quien se estaba sacrificando allí. A partir de este día, debe haber una separación. Oyeron decir que el sacerdote no beberá, no tomará a tal o cual mujer pero ahora el Espíritu dice lo que él debe hacer y eso concierne a todos los que se consagraron a Dios cualquiera que sea el ministerio. ¿Ven?
26 El diezmo y las ofrendas son cosas santas que ninguno puede consumir si no es hermano o hermana del Mensaje que vive bien. Si hay obligación, eso será objeto de una cuota especial como lo hacemos para un extraño o para un hermano en la necesidad.
27 Mientras estamos en el culto, si un pagano viene para decir: «¡Vengan en ayuda de mí! ¡Mi casa y yo no hemos comido durante todo el día!». ¡Haremos una cuota especial para él! Es esto lo que pedirá el Sacerdote si hay una urgencia para su familia u otro. ¡Pero si toma el diezmo o la ofrenda para ir a hacerlo, es un pecado! El pan del sacerdote es un pan de proposición. Los extraños no pueden comerlo.
28 Ahora, de la donación que recibisteis de un pariente, amigo o conocido, pueden tomar el diezmo pero de una donación que les regaló un hermano, no tomarán diezmo porque fue un hermano quien os dio eso y se considera que ya tomó el diezmo.
29 Lo que un hermano recibe de otro hermano, él puede compartirlo con sus padres pero no es así de lo que recibe de un sacerdote. Pero en cuanto a la mujer de este sacerdote, aunque ella no ejerza ninguna otra actividad, ella puede dar lo que tiene a sus padres porque no lo recibe como sacerdote sino como criada del sacerdote.
30 ¿Qué dice la Biblia? «Porque Mandamiento sobre Mandamiento, Mandamiento sobre Mandamiento; Línea sobre Línea, Línea sobre Línea; un poco aquí, un poco allá... con tartamudez de labios y en Lengua extranjera él hablará a este pueblo». [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
31 ¡Ahora yo quisiera decir algo muy importante! Ninguno, si cree este Mensaje tiene el derecho de comer sacrificios consagrados al diablo. ¿Ven? Si saben que alguien es pastor de una iglesia cualquiera: protestante, evangélica o branhamista, o que es sacerdote, y que vive de su sacerdocio, no tienen el derecho de recibir dinero de él o de comer en su casa. Si piensan que no pueden comer un cabrito negro o un pollo blanco ofrecido en sacrificio entonces no deben comer en casa de un sacerdote o un pastor protestante, evangélico o branhamista.
32 El predicador que reconoce que ha utilizado el púlpito para ajustar cuentas con alguien no puede acercarse al púlpito durante al menos siete meses. La asamblea no es un tribunal y los bancos de la Iglesia no son los bancos de los acusados.
33 Y para acabar esta predicación sobre los preceptos para los sacerdotes, yo quisiera decir que no deseo que un día haya escuelas, fundaciones lleven mi nombre. Ninguna escuela, ninguna fundación, ninguna cosa lleve mi nombre. Mi Alma se siente bien aquí con los débiles. Nací en la simplicidad y mi alma irá a descansar en la simplicidad.
34 He decidido que el libro del Clamor de medianoche sea gratuito para todo el mundo y procuraré que sea así para siempre. ¡Que sea para el pobre o para el rico, será gratuito para siempre! ¡Y que Dios les bendiga!