(Predicado el domingo, 07 de agosto de 2005 por la mañana en Locodjro, Abiyán - Costa de Marfil)
1 Yo quisiera hablar esta mañana del tema: "La Palabra de Dios ordena una separación con la incredulidad". Tomemos nuestras Biblias en 2 Crónicas 19. El rey Josafat fue hacia Acab y ambos fueron a la guerra para la conquista de Ramot de Galaad y eso se acabó por la muerte de Acab. También vemos eso en I Reyes 22.
2 Leamos pues 2 Crónicas 19:1 al 3: "Y Josafat, rey de Judá, se volvió en paz a su casa en Jerusalén. Y salió a su encuentro el Vidente Jehú, hijo de Hananí, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que odian a Jehová? Pues la ira de Jehová es sobre ti por ello...". ¿Ven?
3 El rey Josafat estaba solo con Dios pero quería fraternizar con alguien para vencer su soledad. Se aburría en cuanto a su vida natural. Él sabía que los reyes de las iglesias de alrededor eran idólatras y enemigos declarados de Dios. Pero a pesar de ello, él quería un amigo y lo encontró en la persona de Acab, el único rey que confesaba al mismo Dios que él.
4 Pero ¿qué pasó? ¡Dios se enfadó contra Josafat! Y el profeta exclamó: "¿Al impío das ayuda, y amas a los que odian a Jehová? Pues la ira de Jehová es sobre ti por ello...". ¿Ven? ¿Ayudas a los malos? ¿Amas a los que rechazan a Jesucristo, la Palabra de la hora? ¿Había Jesucristo en carne fraternizado con los fariseos que rechazaban su Mensaje? ¿Ven? Dios pedía a Josafat el carácter que tenían los santos profetas de Dios y que les lleva siempre a las montañas, lejos de los adversarios y enemigos de Dios. Pero esta voluntad, Josafat no la entendía.
5 Y aun antes de que Moisés proclamara los mandamientos, la congregación fue purificada de Coré y Datán y Abiram. También con los apóstoles, antes de que el Espíritu Santo bajara la congregación fue purificada de Judas Iscariote y otros. Y antes de que conozcamos la gloria, todos los Judas se irán de entre nosotros. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
6 Veamos otro pasaje, 2 Crónicas 20:35 al 37: «Y después de esto, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozías, rey de Israel, el cual obraba impíamente. Y se alió con él para construir navíos para ir a Tarsis; y construyeron los navíos en Ezión-geber. Y Eliezer, hijo de Dodava de Maresa, profetizó contra Josafat, diciendo: Por cuanto te has aliado con Ocozías, Jehová ha destruido tus obras: Y los navíos se rompieron, y no pudieron ir a Tarsis». ¿Ven?
7 ¡Que Dios nos guarde de relacionarnos con una iglesia o con un pastor, apóstol, evangelista o maestro cualquiera! Sepan que todos estos reverendos, estos grandes obispos a través de la tierra, son demonios. Ellos no pueden servir a Dios a menos que vengan humildemente aquí y sean bautizados y consagrados por el profeta Kacou Philippe. No hay Dios sino Jesucristo y Kacou Philippe es su único profeta sobre la tierra. Y todo hijo de Dios dice “¡Amén!” a esta palabra. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
8 Y cuando crean este Mensaje y sean predicadores o pastores de este Mensaje, no se prostituyan con los sacerdotes de los altos lugares católicos, protestantes, evangélicos y branhamistas! ¡Quédense con Dios! ¡Quédense con su Palabra! ¡Da igual la persecución, quédense con Dios y su profeta! ¡Porque aparte del profeta vivo de su tiempo, sepan que es el camino de la perdición! El Señor Jesucristo no sufrió en la cruz para que fueran católicos. El Señor Jesucristo no sufrió en la cruz para que fueran protestantes. El Señor Jesucristo no sufrió en la cruz para que fueran evangélicos, branhamistas, musulmanes y demás. Y como Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, desde siempre, también en su tiempo, Él enviará un profeta, único como Noé en quien deben creer para tener la Vida eterna. Y este profeta tendrá por absoluto el Dios Todopoderoso que lo envió. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
9 Sepan que mi absoluto, no es Moisés, ni Jesucristo de Nazaret, ni otro profeta de la Biblia. El Señor Jesucristo puede aparecerme en una visión o un sueño como durante su ministerio, Elías y Moisés le aparecieron pero eso no pone a Moisés y Elías por encima de él. Cada profeta es el absoluto en su tiempo. ¿Ven?
10 Bien, el Señor Jesucristo tuvo dos fases en su ministerio. En primer lugar, Él era el Cordero de Dios y por su sacrificio en la cruz, Él salvó a toda la humanidad incluyendo a ustedes y yo que les estoy hablando. Juan el Bautista dijo: He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Pero el cordero no está por encima del sacerdote que lo inmola, ni por encima del pecador para quien es inmolado. Y en segundo lugar, el Señor Jesucristo tuvo un ministerio profético como el mío en su tiempo. El Señor Jesucristo no es mi luz. Fue el absoluto y la luz para aquellos de su tiempo como yo, Kacou Philippe, soy el absoluto y la luz para los de mi tiempo. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Y hoy, soy yo quien tiene las llaves del Reino como él también, el Señor Jesucristo había tenido las llaves del Reino en su tiempo hace 2000 años.
11 En Apocalipsis 1:18, Él dijo “Tengo las llaves de la Muerte y del Hades, el infierno”. ¿Pero dónde están las llaves del Reino? Las llaves del Reino están sobre la tierra con un hombre. Antes de dejar la tierra, Él dijo a Pedro: “Te daré las llaves del Reino de los Cielos”. Desde la fundación del mundo, las llaves del Reino de los Cielos han estado siempre sobre la tierra con un hombre y hoy este hombre, soy yo, quien les hablo. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
12 Hoy, en este siglo 21, nadie puede ser salvo sino por mí el profeta Kacou Philippe que les está hablando. Y Juan 3: 16 hoy, es: Dios tanto amó al mundo, que entregó a su amado profeta, el profeta Kacou Philippe, para que todo aquel que cree en él no se pierda, sino que tenga la vida eterna. El Señor Jesucristo era un hombre como yo que les estoy hablando y no pueden decir que hubieran creído en Jesucristo cuando estaba sobre la tierra si no creen hoy en mí. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
13 Y el orgullo y la grandeza humana y todo lo que había impedido a los judíos que creyeran en Él allí, es esto lo que les impide a ustedes que crean en mí, el profeta Kacou Philippe, el profeta vivo de su tiempo. El Señor Jesucristo era un hombre como yo que les estoy hablando. Y no pueden decir que hubieran creído en él, el Señor Jesucristo o en uno de los profetas de la Biblia si no creen en mí, el profeta Kacou Philippe que les está hablando hoy. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
14 ¡Bien! ¡Ahora, sigan esto! Moisés y el Señor Jesucristo tienen el mismo cuadro. Moisés para la antigua Alianza, Moisés el iniciador de la antigua Alianza. Y por este lado para la nueva Alianza, el Señor Jesucristo. Uno y otro tienen el mismo cuadro.
15 Fue Moisés quien redimió a todos los judíos de Egipto pagando el precio al faraón pero enséñenme el nombre de Moisés en los libros de los profetas. ¡Enséñenme dónde los profetas Jeremías, Isaías, Amós y demás predican a Moisés! ¡Enséñenme dónde estos profetas repiten lo que dijo Moisés o comentan lo que dijo Moisés!
16 Hoy un siervo de Dios no vendrá para comentar la Biblia, predicar la Biblia sino predicar lo que Dios dio al profeta vivo de su tiempo. Primero, Moisés no habla de Noé porque él no es discípulo de Noé. Él no vivía al tiempo de Noé. La historia de Noé no concierne a Moisés.
17 ¿Por qué no hablan Jeremías, Isaías y los profetas de Moisés? Porque Moisés es otro tiempo. Moisés tuvo sus discípulos, Moisés tuvo su historia e Isaías, Jeremías y los otros profetas de la Biblia no pueden ser salvos con Moisés.
18 Es lo mismo con el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo tuvo sus propios apóstoles: Pedro, Juan, Santiago. Eran hombres poderosos en su tiempo y su profeta, fue el Señor Jesucristo quien les llamó. Y después del Señor Jesucristo, vemos a Pablo que llamó a Timoteo, Tito, Silas, así sucesivamente. Y hoy, estamos al tiempo del profeta Kacou Philippe. Y si es un siervo de Dios, esto significa que usted es llamado por el profeta vivo de su tiempo, es decir el profeta Kacou Philippe. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
19 No pueden servir a Dios antes de ser bautizados y consagrados por el profeta Kacou Philippe. Venzan su orgullo, sean humildes y vengan aquí porque no pueden ser salvos fuera del profeta Kacou Philippe. Noé para su tiempo, Isaías para su tiempo, Jeremías para su tiempo, el Señor Jesucristo para su tiempo, Pablo para su tiempo, Wesley para su tiempo, Martín Lutero para su tiempo y hoy el profeta Kacou Philippe para el tiempo en que vivimos. Y en virtud de la visión del 24 de abril de 1993, eso no puede fallar sobre la tierra ni en el cielo. ¡Amén! Isaías, Jeremías, Amós y todos aquellos no pueden hablar de Moisés porque ellos no conocieron a Moisés.
20 Hoy, no pueden hablar del Señor Jesucristo porque no conocieron al Señor Jesucristo. Pero el que conocieron, es el profeta Kacou Philippe. Y en el día del juicio, cuando vean al profeta Kacou Philippe, van a reconocerlo como aquél que les combatía sobre la tierra.
21 Isaías y Jeremías no son discípulos de Moisés pero son profetas como Moisés. Y yo el profeta Kacou Philippe que les estoy hablando, no soy discípulo de Moisés, ni discípulo de Jesús de Nazaret, ni discípulo de uno de los profetas de la Biblia para conformarme con la Biblia pero soy profeta mensajero como ellos.
22 Son libres de rechazarme pero sepan que hoy, quienes quiera que sean, Kacou Philippe es su profeta. Que sean cristianos o judíos, musulmanes, budistas u otros, Kacou Philippe es su profeta. Que sean el papa de Roma o un rabino en Israel o un rey o un presidente, Kacou Philippe es su profeta.
23 Que sean africanos, europeos, americanos o asiáticos, Kacou Philippe es su profeta. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Y el Dios Todopoderoso que ustedes pretenden adorar, es Él quien les habla a través del profeta Kacou Philippe. El Dios que hablaba en el Cielo por encima de Israel era el mismo Dios que andaba y hablaba sobre la tierra a través de una envoltura humana llamada Jeremías y los judíos no lo comprendían.
24 Y hablando por ejemplo de las aventuras de Moisés con la etíope, Coré y Datán le decían con María: “¡Basta ya de eso! Un hombre que no puede controlar su sexo no puede ser nuestro profeta”. Y con todo Moisés era más que profeta, como Kacou Philippe hoy es más que profeta.
25 Y ustedes, dirigentes religiosos, hombres con las lenguas bífidas, no pueden comprender eso porque son los impíos de la tierra. Como al tiempo de Noé, tienen que creer en el profeta Kacou Philippe para ser salvos. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
26 Ahora tengo una pregunta: Profeta Kacou, en la tarde del 7 de mayo de 1946, un ángel, con una voz audible, le dijo a William Branham: “Lo mismo que le fue dado a Moisés dos señales, a ti también, te fueron dadas dos señales. Entonces tú el profeta Kacou Philippe, ¿Qué señal te dio Dios por la cual debemos creerte?”.
27 Bien, esta pregunta muestra cuánto la humanidad entera está sumergida en la incredulidad y la oscuridad de Satanás. Observen que fue Moisés quien pidió estas señales a Dios a causa de la incredulidad de Israel. En Éxodo 4, Moisés Ledijo a Dios: “He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz” y en respuesta a esto, Dios le dio dos señales.
28 Los judíos eran egipcios y pentecostales acostumbrados a magos y éste era el único medio para separarlos de la incredulidad. Sin embargo eso no se inscribía en la voluntad perfecta de Dios. Pero después de estas señales, ¿qué ocurrió? Todos ellos murieron en el desierto.
29 Y por este lado, cuando vino William Branham, era lo mismo, éstos eran los mismos egipcios y pentecostales y hoy han vuelto a su fe pentecostal, buscando señales y llevando reliquias de columnas de fuego como católicos.
30 Pero aquí, hay un pueblo que dijo: “No necesitamos ver u oír relámpagos y truenos y no necesitamos ver señales pero creemos enteramente”. ¡Amén! ¿Qué señal necesita este pueblo para creer? Darme una señal estaría directamente en contradicción con la visión del 24 de abril de 1993.
31 Y les digo en verdad, este pueblo que está aquí a medianoche es superior a estos judío-egipcios delante de Moisés. Este pueblo que está aquí a medianoche es superior a estos pentecostales delante de William Branham. El branhamismo, es pentecostalismo y volvieron al pentecostalismo con su fe apostólica, llevando fotos de columnas de fuego. William Branham es un verdadero profeta, pero los branhamistas son hijos del diablo. Eso es como la Biblia y el cristianismo. Pero por este lado, es la fe profética, la fe que dice: “No vimos, no oímos pero creemos enteramente”. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
32 Y el Señor Jesucristo vio mi día, el día del profeta Kacou Philippe y saltó de alegría y dijo: “¡Dichosos ustedes que han creído sin haber visto ni oído!” Esto es la fe profética y es la fe perfecta y es la fe del rapto.
33 Ustedes han creído sin pedir señales porque antes de la fundación del mundo, han sido destinados a eso y lo han manifestado en la visión y ahora, manifiestan eso sobre la tierra. No es porque han sido prudentes e inteligentes pero fue el Dios Todopoderoso quien hizo eso antes de la fundación del mundo.
34 ¡Y pongámonos en pie y démosle gloria por eso! ¡Aleluya! ¡Aleluya! El pentecostalismo, es la fe apostólica, es la fe que ve antes de creer. Y eso no puede ser la fe perfecta. Pero Dios había predestinado una fe perfecta que es la fe profética y nos alegra vivir esta fe profética.
35 La fe apostólica dice: “¿Qué señal me das por la cual debo creer?’’ Pero la fe profética dice: “No vimos, no oímos pero creemos enteramente”. Incluso en las dificultades, en la enfermedad, los sufrimientos y hasta la muerte, los hijos de Dios guardan su posición a causa de la fe profética. ¡Y el que puede entender entienda!