



Kacou 64 (Kc.64) : Interpretación de las dos visiones
(Predicado el miércoles, 17 de octubre de 2007 por la noche en Adjamé, Abiyán - Costa de Marfil)
1 Cuando un profeta mensajero va a obrar sobre la tierra, Dios prepara las circunstancias y muchos de los que tienen sus nombres escritos en el libro de Vida del Cordero antes de la fundación del mundo comienzan a nacer sobre la tierra.
2 ¡Bien, yo quisiera hablar de algo más antes de comenzar! Cuando la reina de Seba vino a Salomón, notad que, en cuanto a la sabiduría de Salomón, la Biblia dice que ella misma era muy juiciosa y aun llegó a probar a Salomón por parábolas y enigmas. II Crónicas 9. Y en cuanto a la riqueza de Salomón, la Biblia dice también que ella le trajo muchos aromas y un gran tren de camellos transportó eso. Ella ofreció más de tres toneladas de oro a Salomón. Ningún hombre había ofrecido una cantidad de oro tan grande a Salomón. Ella le trajo una cantidad muy grande de piedras preciosas. ¿Ven?
3 ¡Dios les bendiga! Esta noche, deseo leer primero la visión del 24 de abril de 1993. ¡Bien! Leo primero la primera visión: «Me vi levantado sobre la arena del mar luego en la cúspide de una alta pirámide luego de nuevo sobre la arena del mar en otro lugar. Y vi un viejo camión militar salir de las profundidades del mar e irse detrás de mí. Me volví y vi que en él había unas personas todas vivas. Eran mujeres y una de ellas era mestiza.
4 Luego dos palomas vinieron hacia mí luego se fueron de nuevo a las aguas. Hubo un eclipse luego un hombre semejante a una Nube y que tenía una espada bajó del Cielo con un Cordero y la tierra fue iluminada de nuevo. Se pararon sobre las aguas y el Cordero rompió a hablarme en un idioma desconocido. El sonido de su voz entró en mí y caí muerto. Mi alma fue a quedarse sobre las aguas con ellos mientras que mi cuerpo estaba acostado en la arena del mar. Después que Él acabó de hablarme, mi alma entró en mí y volví a estar vivo, pero no Los vi más.
5 Pues una multitud de personas vino hacia mí del lado derecho y les pregunté si habían visto al Ángel y al Cordero. Dijeron: "¡No!" Y dije: ¿Cómo no vieron al Ángel y al Cordero y todo lo que hicieron? Contestaron: «No vimos al Ángel y al Cordero y no oímos las Palabras que pronunció el Cordero, pero Lo creemos enteramente porque lo que dio Dios y que tomó el diablo te ha sido restituido ahora». Levanté la mirada hacia el cielo y vi como una escalera puesta entre el cielo y la tierra por encima de las aguas y unos ángeles subían y bajaban. Y la visión se acabó.».
6 ¡Bien! Hace cinco días, yo estaba sentado con una Hermana. Tres horas después que ella me dejó, sentí que ella había recibido algo muy importante para el Mensaje. La llamé por teléfono y la cosa era así. Ella dijo: «tuve dos visiones». Y a la tarde siguiente, volvió para explicarme las dos visiones. Ahora bien las había tenido muchos años de esto antes de que me encuentre.
7 ¡Bien! Llego a ambas visiones. He aquí la primera visión: La hermana dice: «Estaba sentada en casa y vi como un cuadro delante de mí y un hombre vestido de blanco de pie sobre la arena del mar. Éste era un negro, un africano. Estaba mirando la superficie de las aguas como si él esperara algo y yo le veía por detrás.
8 Mientras que miraba, un pez como una ballena se levantó en la superficie de las aguas. Luego algún tiempo después, al expirar, el pez descendió despacio en las profundidades de las aguas, dejando salir burbujas de aire como si hubiera muerto. Luego un segundo pez de la misma apariencia apareció en otro lugar y desapareció al igual que el primero. Luego un tercero, un cuarto, un quinto, un sexto y un séptimo y todo pasó de la misma manera.
9 Y cuando el séptimo pez desapareció, hubo un relámpago por encima de las aguas, delante del hombre vestido de blanco. El relámpago produjo sonidos poderosos como voces con chispas. No era un rayo o un trueno pero fue el relámpago lo que produjo estos ruidos como crujidos poderosos con chispas.
10 Y la luz y las voces del relámpago entraron en el hombre y se movió un poco y la luz y los sonidos del relámpago golpeaban toda la creación y el viento sopló sobre las aguas y los árboles. Y las olas golpearon los peñascos. Y fue como si fuera eso lo que esperaba el hombre vestido de blanco y la visión se acabó».
11 Y ustedes ven esta primera visión, siete ballenas de misma apariencia aparecieron en diferentes lugares. Siete edades de la iglesia y siete mensajeros que se manifiestan en diferentes lugares de la tierra; en Asia con Pablo, en Europa con Martín Lutero, Juan Wesley, Ulrico Zuinglio, así sucesivamente, luego en América con William Branham y ahora en África con el profeta Kacou Philippe. Y así será siempre hasta el final del tiempo de las naciones. Siete peces y estos peces desaparecen hasta el séptimo para indicar también que el tiempo de William Branham pasará. Y que después de eso, Dios levantará a un africano por el que la humanidad debe ser salva. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]
12 Ahora, llegamos a la segunda visión... Después de la primera visión., la hermana dijo: Pero ¿qué es? Y en seguida siguió una segunda visión. El mismo Africano, el mismo hombre vestido de blanco que había visto de pie sobre la arena del mar estaba sentado en un caballo blanco en la cumbre de un monte muy alto. Este monte estaba desnudo como una pirámide. El agua había chorreado arriba esta pirámide. Este monte estaba solo, no en cadena.
13 Y yo deseaba ver la cara de este Africano pero no era posible, porque le veía por de espaldas. Él descendía despacio y cuando se adelantaba, el monte sobre el cual había estado quedaba levantado en su sitio pero todos los montes y las colinas de la tierra se allanaban y se volvían pequeñas piedras delante de él y todos los árboles, pequeños y grandes se curvaban como arcos hasta que su follaje tocara el suelo delante de él y fue hasta una mujer negra muy vieja.
14 Era como si esta vieja mujer negra esperara a este hombre desde hace mucho tiempo. Ella estaba encorvada por la vejez, las arrugas de la cara eran tan fuertes, sus movimientos eran muy lentos. Ella miraba al jinete venir, como se mira una única esperanza y fue también como si él viniera a causa de ella. Y el hombre vestido de blanco cabalgó hasta ella. Y cuando tocó a la vieja mujer, se volvió una muchacha extremadamente bella. Hasta sus trajes fueron transformados.
15 Y a causa del milagro que tuvo lugar, numerosas muchedumbres vinieron de nuevo, alabando y adorando a Dios a causa de este milagro. Y la muchedumbre se volvió extremadamente grande, había hombres y mujeres, pequeños y grandes, blancos, negros, hombres de todas las razas de la tierra que clamaban en voz alta: "¡Gloria a nuestro Dios! ¡Gloria a nuestro Dios! ¡Somos salvos! ¡Somos salvos!". Y la nueva cundía y muchedumbres venían de todas partes. Y el jinete se adelantaba y la multitud le seguía. Y la visión se acabó y estuve turbada durante muchos días». ¡Amen!
16 Es exactamente lo que se pasa actualmente sobre la tierra y la humanidad no lo ve. Al tiempo del Señor Jesucristo, la humanidad creía que la llegada del Señor Jesucristo sería tan grande que las cadenas de televisión retransmitirían esto. Pero el Dios se revela en la simplicidad y los hijos de Dios reconocen esto. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Pero la visión dice que los grandes árboles de la tierra y los grandes montes se inclinarán delante de esta acción divina sobre la tierra.
17 ¡Observen la primera visión! La primera visión es la visión más grande relacionada directamente al Mensaje después de la del 24 de abril de 1993. Y esto pasa al borde del gran río Hidekel en relación con el idioma desconocido de Daniel 12:10. Esto es exactamente la Visión del 24 de abril de 1993 en otra versión como uno de los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan con respecto a lo que hizo el Señor Jesucristo sobre la tierra. Y un don de profecía, por muy grande que sea, no puede igualar esto. ¿Ven?
18 Y cuando ella vio la segunda visión, dijo: «¿Andará tal hombre sobre la tierra?». ¿Ven? Comprenderá y creerá aquel a quien le fue dado de comprenderlo desde antes la fundación del mundo. [La Congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Y ésos, antes de que tuvieran un cuerpo, antes de que fueran manifestados sobre la tierra, ya habían creído en el pensamiento de Dios antes de la fundación del mundo.
19 Ahora, consideremos la primera visión. Las siete ballenas son las siete iglesias de las naciones que iban a levantarse en diferentes lugares de la tierra. Las aguas son las naciones como lo vemos en Apocalipsis 17:15. Los cuatro vientos son las fuerzas y los demonios que levantarán las olas, es decir muchedumbres y las naciones contra los santos como lo vemos en Apocalipsis 12:14 al 17. «Y la serpiente arrojó agua contra la mujer...», es decir la iglesia. ¿Ven?
20 Y la primera ballena es la Iglesia de Éfeso y es esta misma ballena la que aparece y desaparece hasta la séptima. El hecho de que la séptima ballena desaparece totalmente, eso significa que el Mensaje del atardecer pasa totalmente antes de que el Clamor de medianoche resuene como lo vemos en la predicación: «El misterio de las cuatro bestias que tú has visto». La séptima ballena desaparece totalmente y los branhamistas se vuelven la cuarta bestia de Daniel 7 antes del Clamor de medianoche resuene sobre la tierra. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Después de Laodicea, viene el ministerio del jinete de Apocalipsis 19. ¿Ven?
21 Después de la séptima ballena, el relámpago se produce, no en el cielo sino por encima de las aguas. Exactamente en el lugar y a la distancia donde estuvieron el Ángel y el Cordero del 24 de abril de 1993. La Hermana vio el relámpago pero el profeta Kacou Philippe vio distintamente al Ángel y al Cordero.
22 La Hermana oyó detonaciones agudas con sacudidas como voces, como Daniel también lo oyó allí, pero el profeta Kacou Philippe oyó Palabras distintamente de modo que dijo: la lengua estaba cerca del árabe porque nunca oí a alguien hablar hebreo. En Juan 12:28 al 29, la Biblia dice que la muchedumbre oyó truenos pero eran Palabras: "Lo he glorificado y Lo glorificaré otra vez". [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
23 Y la hermana dice que cuando la séptima ballena desapareció, el hombre se preparó para algo luego vino el relámpago. Y el sonido que procedió del relámpago desencadenó los cuatro vientos sobre las aguas y las aguas se levantaron para golpear los peñascos y el lugar detrás del hombre vestido de blanco era como el desierto que había visto en la segunda visión de 1993.
24 Había peñascos; y había uno delante de mí porque el Señor Jesucristo mismo es el Peñasco de las edades. Y en el libro de Apocalipsis, donde se hablan de relámpagos, se hablan también de voces y de truenos. Los relámpagos y las chispas atestiguan que se trata de voces y Job 37:4 dice que Él no retiene sus relámpagos cuando hace oír su voz. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
25 La segunda visión es la del ministerio glorioso. La hermana precisa que el monte era desnudo, el agua había chorreado arriba. Más bien era alto y solo, no en cadena. Y este monte alto es la misma vieja Iglesia desde los apóstoles. Estaba solo, no en cadena; no con otras iglesias esto significa que nunca fue y nunca estará relacionada con otro monte o iglesia.
26 Y cuando el jinete se adelantaba, las iglesias que son los montes y las colinas se allanaban, hasta los árboles se prosternaban delante de él. Y los árboles son los grandes hombres religiosos, los teólogos y los reyes de la tierra. Pasará que alcaldes, diputados, ministros y hasta presidentes y reyes de la tierra se levantarán para cumplir esta visión y estará dicho que el Dios de los Cielos utilizó a un Africano, no para llevar la cruz del Señor Jesús sino para hablar por parte del Dios a todos los habitantes de la tierra como Él lo hizo en otro tiempo por Moisés y los profetas de forma que por un momento, ninguno puede ser salvo sobre toda la faz entera de la tierra sino por este Africano. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
27 ¡Sí! Los escogidos vendrán del Este y del Oeste, del Norte y del Sur sobre las alas de las águilas. De Asia, Europa, América, África para bautismos, consagraciones y otros, fraternizando juntos porque teníamos la alegría con Él antes de la fundación del mundo. Los continentes nos separaron, las riquezas nos separaron, las razas y las iglesias nos separaron pero el profeta nos reúne en virtud de II Crónicas 20:20 y Oseas 12:13. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
28 Y esta vieja Mujer no es nada más que la misma vieja Iglesia de los apóstoles que aparece aquí a la medianoche, esta vez como una Africana. Y ella no podía tener como profeta mensajero un blanco porque la Biblia condena la hibridación. Y es el Profeta de su tiempo que la rejuveneció como esto estuvo para las generaciones pasadas.
29 En ambas visiones, la hermana no vio la cara del hombre vestido de blanco. Él siempre se colocaba de modo que ella no pudiera ver su cara. Porque, éste no podía ser otra persona sino la de Mateo 25:6 que verá un día sobre la tierra. Y si lo había visto, creería hoy porque le reconoció y no a causa del Mensaje. Entonces hace falta que sea a causa de Mensaje y es exactamente lo que pasa. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
30 Cuando ven una visión de Dios, aun dentro de diez años se acuerdan de esto como si fuera ayer. Y entonces ella sabría que era yo. Pero cuando ella me vio de este lado, no podía imaginar que era yo el hombre vestido de blanco quien había visto en la visión, porque este personaje era grande delante del Dios, insignificante delante de los hombres.
31 Porque lo que es grande delante de los hombres es insignificante delante de Dios y lo que es grande delante de Dios es insignificante delante de los hombres. ¿Ven? Y antes de que predique, el Dios Todopoderoso reveló que un Africano vendría con un Mensaje y que por este Mensaje, los hombres de todas las razas de la tierra serán salvados. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]
32 Y que sean asiáticos, europeos, americanos o africanos, deben saber que, como al tiempo de Noé, ninguno puede ser salvo sino por este africano. Hubo un tiempo en que era Pablo, un asiático allí. Luego en Europa con Martín Lutero, Juan Wesley, Ulrico Zuinglio y muchos otros. Y luego en los Estados Unidos con William Branham. Y ahora Dios levanta a un africano, aparte de quien no hay salvación.
33 Así como Noé para su tiempo, como cada profeta para su tiempo, hoy, es el profeta Kacou Philippe. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Y no pueden ser salvados aparte de lo que el profeta Kacou Philippe está predicando. ¡Y el que tiene oídos para oír oiga!