



Kacou 90 (Kc.90) : La Visión Anticipada
(Predicado el jueves, 29 de octubre de 2009 luego en 2010 por la noche en Anyama, cerca de Abiyán – Costa de Marfil)
1 Voy a hablar esta mañana de la visión anticipada para mostrar que cada profeta mensajero es recogido junto a los suyos. A través de un éxtasis, William Branham vio eso. William Branham dice: «Hace poco, Él me mostró los míos, en vestidos blancos. Una mañana, me desperté, y me senté. Y dije: “¿Querida?”, a mi esposa. Ella no se movió. Los niños debían... Hacía falta que me levantara para llevarles a la escuela. De repente, pasó algo. Sentí que me estaba yendo. Pensé: “Ya estoy muerto, y estoy al otro lado”. ¿Ven?
2 Llegué a alguna parte, y me dije: “Creo que voy a mirar detrás de mí.”. Mis amigos, era real, tan real como estoy aquí delante de ustedes. ¿Ven? Me volví, para mirar. Y yo estaba allí, acostado en la cama. Me dije: “Pues bien, acaso tuve un ataque cardíaco.”. ¿Ven? Me dije: “Bueno, ves, he muerto en el acto”. Miré, y me dije: “Y bien, eso es raro. Estoy acostado allí; y estoy de pie, aquí.”.
3 Entonces, me volví. Había como un gran campo verdoso que se extendía hasta el horizonte. Y me pregunté: “Pero, ¿qué es eso?”. Y, de repente, vi a miles y miles de mujercitas llegar; todas tenían los vestidos blancos y los cabellos que descendían hasta la cintura, estaban descalzas, y acudían hacia mí. ¡Nunca había visto a mujeres tan bonitas! Y todas ellas acudían hacia mí. Y, cuando llegaron, se echaron a saltar a mi cuello diciendo: “¡Nuestro precioso Hermano!”. Una me apretaba en sus brazos, luego la siguiente me apretaba en sus brazos. Estaba parado allí mirando.
4 Me dije: “Pero, ¿qué es eso?”. ¿Ven? Me estaba preguntando: “¿Ven ustedes?”. Tuve siempre una vida pura. Dios lo sabe. Cuando era chico, el Ángel del Señor me dijo que no manchara mi cuerpo, fumara o bebiera. Y es verdad; y por la gracia de Dios, quedé fiel. Cuando era pecador, no iba detrás de las mujeres. Y entonces... Pero Allí, no sentía nada, porque ustedes ya no tienen células diferentes. Nunca podrían pecar Allí.
5 Hubo una transformación. No había nada más que el amor fraternal por estas mujeres. Y ellas, eran perfectas. Pero, da igual cómo ellas podían apretarme en sus brazos, y eran mujeres, me comprenden, pero nunca podría haber pecado. Ya no había glándulas varoniles ni glándulas hembras. ¡Gracias, Señor!
6 Ellas eran completamente mis hermanas. Miré. Miré mis manos; vi que eran totalmente jóvenes. Y miré; yo también era joven. Les miraba venir, y vi a Hope que estaba viniendo. Me dije: “Ahora, cuando ella llegue, dirá: “Bill”. Y cuando ella llegó, me dije: “Ya veré lo que va a decir”. Ella levantó los ojos hacia mí, y dijo: “¡Oh, nuestro precioso Hermano!”. Ella me apretó en sus brazos, y se fue de nuevo, lisa y llanamente.
7 Otra mujer vino, me apretó en sus brazos a su vez. Y oí un ruido. Y miré a ese lado, y he aquí un grupo de hombres estaba viniendo, hombres jóvenes, todos ellos tenían más o menos veinte años. Los había con los cabellos morenos, los cabellos rubios. Y todos ellos llevaban vestidos blancos, y estaban descalzos. Ellos también acudieron hacia mí, y se echaron a apretarme en sus brazos, exclamando: “¡Precioso Hermano!”.
8 Y, justo en ese momento, una voz comenzó a hablarme. Y no vi la voz. Ella estaba diciendo: “Has sido recogido, has sido recogido junto a los tuyos”. Entonces, un hombre me tomó y me colocó muy alto, sobre algo muy alto. Y dije: “¿Por qué hiciste eso?”. Y dijo: “Porque sobre la tierra, eras un jefe”. Y dije: “Pero, no comprendo”.
9 Y esta voz me estaba hablando. Y no podía ver la voz. Ella estaba justo por encima de mí. Y dije: “Pues bien, si he fallecido, quiero ver a Jesús. Él era toda mi vida. Quiero verlo”. Entonces, Él dijo: “No puedes verlo ahora. Está más arriba aún” ¿Ustedes ven? ¡No la séptima dimensión donde se encuentra Dios sino la sexta dimensión! Y todos ellos estaban allí, pasando delante de mí. Parecía que había literalmente millones. Entonces esa voz dijo: “Has sido recogido junto a los tuyos, como Jacob fue recogido junto a los suyos”.
10 Dije: “Todos ésos, ¿los míos? ¿Son todos ellos de la familia Branham? ”Él dijo: “No. Son los que trajiste a Cristo”. Miré alrededor de mí. Y una mujer muy bonita llegó corriendo. Era parecida a las otras. Ella saltó a mi cuello, y dijo: “¡Oh, mi precioso Hermano!”. Ella me miró, y me dije: “¡Oh!! Ella se parece a un ángel”. Y ella siguió su camino.
11 Y esa voz dijo: “¿No la reconociste?”. Y dije: “No, no la reconocí”. Él dijo: “Tenía más de noventa años cuando la guiaste a Cristo.” Él dijo: “¿Sabes por qué tiene tanta estima por ti?”. Y dije: “¿Esta bella muchacha, tenía más de noventa años?”. Él dijo: “Ahora, ella no cambiará nunca más.”.
12 Y él dijo: “Por eso ella dice: “Precioso Hermano”. Y la voz me habló, diciendo: “Está escrito que los profetas fueron recogidos junto a los suyos”. Y dije: “Sí, me acuerdo que he visto esto en las Escrituras. Luego toda la multitud exclamó, juntos: “¡Si no hubieras aceptado de ir a proclamar el Evangelio sobre la tierra, no estaríamos aquí!”.
13 Eran personas reales. Ellos no iban a ninguna parte. No se hastiaban de estar Allí. Y dije: “Bueno, ¿por qué no puedo ver a Jesús?”. Él dijo: “Pues bien, Él vendrá un día. Y a ti Él vendrá primero, y entonces serás juzgado. ”Él dijo: “Estas personas, son los que se convirtieron gracias a ti, a quienes condujiste a Cristo”.
14 Y dije: “¿Quieres decir que Él me va a juzgar porque soy un jefe?” Dijo: "Sí". Dije: “¿Deberán todos los jefes ser juzgados así?” Dijo: "Sí". Dije: “¿Y Pablo?”. Dijo: “Él deberá ser juzgado con los suyos”. Dije: “Si su grupo entra, el mío entrará también, porque prediqué exactamente la misma Palabra que él”. Y estos millones exclamaron juntos: “¡Nos fundamentamos en esto!”.
15 Y justo en aquel momento, oí una voz. Ella clamó diciendo: «Cuando estabas vivo sobre la tierra, todos los que amaste, y todos los que te amaron, Dios te los dio». Y dije: «¡Gloria al Señor!». [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
16 William Branham habló de esta visión en la predicación Religión de Jezabel que predicó en 1961. Habló de eso en las predicaciones sobre Las Siete Edades de la Iglesia, habló de eso en La revelación de los Siete Sellos en 1963, habló de eso en la predicación sobre Las diez Vírgenes, habló de eso en el Rey rechazado, habló de eso en Más allá de la Cortina del tiempo, habló de eso en Reconociendo el Día y su Mensaje, habló de eso en los seis propósitos de la visita de Gabriel a Daniel, habló de eso en Apocalipsis 4 y en muchas otras predicaciones. ¿Por qué? Porque es una revelación de primera importancia. Cada profeta en una generación está recogido junto a los suyos. En el juicio, los escogidos de cada generación se encontrarán con un solo profeta que Dios había mandado sobre la tierra en su tiempo.
17 En el tiempo de Noé, todos los escogidos estaban alrededor de un solo hombre, Noé. En el tiempo de Jeremías, todos los escogidos estaban reunidos alrededor de un solo hombre, Jeremías. En el tiempo del Señor Jesucristo, hace 2000 años, todos les escogidos estaban reunidos alrededor de los doce apóstoles. Y son los doce apóstoles quienes juzgarán la tierra, al igual que hoy también, todos los escogidos serán reunidos alrededor de un solo hombre, el profeta Kacou Philippe. Entonces yo, el profeta Kacou Philippe y mis apóstoles, juzgaremos a los habitantes de la tierra en nuestro tiempo, aquellos que vivieron sobre la tierra cuando yo estaba vivo y predicaba sobre la tierra. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
18 Cada profeta será recogido junto a su lote. Y fue dicho a Daniel: Y tú Daniel, descansa, y te levantarás y te unirás a tu lote. Noé con su lote, Moisés con su lote, cada profeta con su lote. El Señor Jesucristo y los doce apóstoles y todos los que creyeron en Él cuando estaba predicando sobre la tierra.
19 Y después del Señor Jesucristo y los apóstoles, Pablo y su grupo, Martín Lutero y su grupo, Colombo y su grupo, William Branham y su grupo, Juan Wesley y su grupo, aquellos que creyeron en ellos cuando estaban vivos y predicaban sobre la tierra. Y hoy, un solo grupo se levantará en el juicio, y será el profeta Kacou Philippe y su grupo. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
20 Y en el juicio, cuando la tierra entera oiga el nombre del profeta Kacou Philippe, sabrá que es este nombre el que estaba sobre la tierra y que era invocado mientras estaban vivos sobre la tierra. Noé no juzgará a la generación de Jeremías. Isaías no juzgará a la generación de Amós. Juan el Bautista no juzgará a la generación de hoy. Los apóstoles y el Señor Jesucristo no juzgarán a la generación de hoy. Pero hay uno que juzgará a esta generación, y es el profeta Kacou Philippe que el Señor Jesucristo envió según su promesa de Mateo 23:34 al 35, el 24 de abril de 1993. Toda la Biblia dice que es así. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
21 ¡Cada profeta moría y era recogido junto a los suyos! ¡Los patriarcas desde Abraham eran recogidos junto a sus pueblos porque son profetas! Cada profeta en su lote. ¡Noé y su lote! ¡Elías y su lote! ¡Juan el Bautista y su lote! Y tras Juan el Bautista, el Señor Jesucristo y los apóstoles y su lote allí.
22 Y tras el Señor Jesucristo, Pablo vino con su lote. Y Timoteo, Tito, Silas no están en el lote del Señor Jesucristo y de los apóstoles, sino en el de Pablo. Y tras Pablo, se levantaron muchos profetas para los gentiles porque Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ayer con los profetas del antiguo Testamento y según Mateo 23:34 al 35, Él prometió profetas después de él. Y cada profeta vendrá con su lote. Y en el juicio, cada profeta se levantará con su lote y condenará a su generación. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed].
23 Y cuando el Dios Todopoderoso que me ha enviado, había permitido que yo viera lo que estoy predicando esta noche, era en un éxtasis el 24 de abril de 1993. Los éxtasis son la forma más alta de revelación. Son conscientes y ven las cosas naturales, estando en la revelación. Había sido arrebatado a los Cielos y yo sabía que estaba en el Cielo, muy lejos por encima de la tierra.
24 Y había como otra tierra muy lejos por encima de las nubes... Veía diferentes grupos, cada uno en un reino que se extendía sobre kilómetros. Cada reino tenía una puerta y estaba separado de los otros reinos. Y los veía hasta que viera otro reino y sabía que era el de los metodistas. ¡No me fue permitido acercarme pero vi de lejos a una mujer que era una metodista ferviente sobre la tierra y reconocí que era la puerta del reino de los metodistas!
25 ¡Y al fin del éxtasis, vi otro lugar totalmente blanco al que tampoco podía entrar porque había un gran precipicio alrededor! Era una ciudad con una multitud de casas consteladas, formando un inmenso monte blanco hasta el horizonte. Era cubierto y rodeado por una leve Nube blanca que dejaba ver una casa que se extendía sobre kilómetros. ¡No divisé ningún verdor, todo era cubierto por la Nube! ¡Había personas dentro de todos los demás reinos que había visto pero allí, no había nadie y ninguna ave podía sobrevolar ese lugar! Era ese lugar el que había atraído mi atención y que observé más. ¡Y cuando salí del éxtasis, pensaba que era el Paraíso, pero no sabía realmente lo que era!
26 Pero hace menos de un mes, comprendí que el Dios Todopoderoso me mostraba el lote que Él reservaba a mí y a los míos. [La congregación dice: ¡Amén!—Ed]. Las Nubes son los santos ángeles que guardan la ciudad. ¡Y desde el 8 de julio de 2002 cuando el Clamor de medianoche está resonando sobre la tierra, las puertas de este Reino también están abiertas en los Cielos! Y cuando cada predicación resuena sobre la tierra, los nombres de los santos son pronunciados.
27 Y cuando, un escogido oye este Mensaje y dice: “¡Aleluya, yo creo!”. Dios oye en el Cielo: “¡Aleluya, es mi nombre lo que es pronunciado!”. Pero si son hijos del diablo, van a oír todo el Mensaje y esto no les dirá nada porque sus nombres no están escritos en este libro, el libro de la Vida de su generación desde antes de la fundación del mundo. ¡Y el que puede entender entienda!